Este proyecto fue creado para mejorar las condiciones de habitabilidad de un mínimo de 70 viviendas en los barrios de La Mina y Nueva Esperanza, con objeto de reducir la incidencia de enfermedades relacionadas con el mal estado de las mismas al tiempo que dar respaldo a la transformación de esta zona de intervención hacia un modelo de desarrollo más saludable y sostenible desde el punto de vista social y medioambiental.